El mítico “hotel abandonado” de El Sosneado se volvió una parada obligada para quienes se animan a descubrir la alta montaña de San Rafael.
En medio de un paisaje que parece de película —vegas, montañas y lagunas que se asoman como espejos— la vieja construcción se levanta como un ícono: misteriosa, fotogénica y cada vez más famosa a nivel nacional e internacional.
No es casualidad que influencers, viajeros y creadores de contenido elijan este desafío: llegar hasta allí por la traza de la Ruta Provincial 220 tiene algo de aventura y conquista.
Además de ser un lugar para la “foto perfecta”, muchas veces funciona como refugio improvisado para acampantes y contingentes que pasan por la zona.
El crecimiento del turismo en la zona también trae una cara menos llamativa: aunque muchos visitantes cuidan el entorno, otros dejan basura de todo tipo, afectando un espacio que pertenece a todos y que la naturaleza tardaría años en recuperar.
Ante esta situación, el Municipio de San Rafael, a través de la delegación de El Sosneado, desplegó un importante operativo de limpieza en el predio.
En las últimas horas, las cuadrillas retiraron decenas de bolsas de consorcio repletas de residuos. Las tareas se efectuaron dentro de la vieja edificación, en las adyacencias y también en la zona de los piletones de aguas termales.
“Nos encanta que cada vez vengan más visitantes a El Sosneado y que disfruten de las bellezas de nuestro lugar, pero también les pedimos que no dejen su basura: todo lo que traigan, se lo lleven”, expresó la delegada de El Sosneado, Gladys Pavez.